Escrito por Tarot y Videncia Ines



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Feng-Shui
El Yin y el Yang es uno de los principios básicos de la filosofía china y por lo tanto también uno de los fundamentos más importantes del Feng Shui.
El yin-yang no representa otra cosa más que el principio de los opuestos, el equilibro que debe existir en la vida para que ésta se desarrolle armoniosamente. Porque yin sin yang no puede existir e viceversa. La luz no sería luz sin la presencia de la oscuridad, el bien no sería bien sin la existencia del mal, la nada no sería nada sin la existencia del todo, la noche no sería noche sin la presencia del día...
Por lo tanto para que nuestras vidas estén equilibradas deben estar presentes ambos elementos. Por eso el Feng Shui deja muy claro que una casa no debe ser ni demasiado Yang ni demasiado Yin, sino compartir equilibradamente ambos principios para que se vea reflejada su armonía en nuestra vida.
Si una casa es demasiado Yang o demasiado Yin es fácil caer enfermos, tener accidentes, que nos roben, andar muy alterados o deprimidos, que no llegue la prosperidad a la familia, etc...
¿Cómo es una casa o habitación demasiado Yang?
- Que esté recibiendo luz o calor durante todo el día. Vivir cerca de fábricas o tendidos eléctricos convierten a tu casa en Yang automáticamente.
- Estar escuchando música ruidosa continuamente.
- Al pasar prácticamente todo el día en una habitación determinada sin dejarla descansar se le da exceso de Yang.
- Presencia sólo de colores cálidos como amarillos, cremas, rojos, anaranjados. Y también el blanco se consideran yang, así que no conviene abusar.
- Que tenga muchas lámparas, velas o elementos que den mucha luz.
- Que esté sobre aireada con las ventanas todo el día abiertas.
- Que tenga muchas plantas.
Remedios:
- Introducir colores fríos como las tonalidades azules, negros, plateados o grises. Pintando las paredes de esos colores o introduciendo elementos decorativos que los tengan.
- Evitar demasiado ruido o crear música relajante.
- Introducir agua en la decoración en copas, boles, peceras o lo que se te ocurra. Procura que sea siempre un agua limpia, que si quieres puedes colorear de azul. Mejor todavía si no es del grifo sino de manantial.
- Puedes poner cuadros que tengan pintados ríos, lagos o representen atardeceres.
- No pasarse con las plantas.
- Rellenar aquellos lugares que estén demasiado vacíos o que tengan mucho espacio.
¿Cómo es una casa o habitación demasiado Yin?
- Lugares que no reciban demasiada luz, especialmente los interiores.
- Una casa excesivamente silenciosa o pocas veces habitada.
- Vivir cerca de lugares asociados a la muerte.
- Presencia absoluta de colores fríos u oscuros como las tonalidades del azul, grises y negros.
- Poco aireada.
- Lugares muy estrechos y llenos de cosas.
Remedios:
- Introducir colores cálidos como las tonalidades rojo, naranja, cremas, amarillos, dorados... Pintando las paredes de esos colores o introduciendo elementos decorativos que los tengan.
- Poner música alegre como los ritmos latinos.
- Introducir el elemento fuego en forma de velas encendidas durante buena parte del tiempo.
- Situar lámparas encendidas en lugares que estén muy sombríos.
- Colocar cuadros que sean de los colores indicados, o que representen amaneceres.
- Situar móviles o campanillas en el techo.
- Airea con frecuencia la casa o la habitación.
- Introduce elementos que representen a la tierra como cuarzos o cualquier otro mineral.
- Procurar hacer espacio y deshacernos de cosas viejas que estén estorbando.
- Introducir plantas.
Las orientaciones
En Feng Shui existen varias escuelas que utilizan determinadas fórmulas para conseguir que nuestra casa se favorezca de un Chi armonioso. Hoy vamos a hablar de la escuela de la Brújula.
Esta escuela utiliza una serie de fórmulas muy concretas para aplicar a través de una brújula y descubrir cuáles son nuestras orientaciones o direcciones de nuestro edificio, habitaciones, muebles, ... etc. propicias y cuáles no lo son. Para ello existen unas fórmulas que nos hablan de qué direcciones son las adecuadas a nivel personal, y otras que nos hablan, a través de unas tablas muy complejas, de qué direcciones son las favorecidas a lo largo del año.
Aquí vamos a aprender a calcular cuales son tus direcciones favorables y desfavorables a nivel global y qué deberíamos hacer en función de ellas.
En este sentido hay que empezar por tener en cuenta que el Feng Shui utiliza básicamente las ocho direcciones posibles (N, NO, NE, S, SO, SE, E, O) correspondientes a los ocho triagramas del I-Ching. Para situar estas direcciones y clarificarlas con respecto a tu casa, se ha creado el llamado cuadrado mágico o cuadrícula Lo Shu, que te servirá de plantilla.
Bien, lo primero que debemos hacer entonces es descubrir cuáles son nuestras direcciones personales. Para ello haremos unos cálculos que darán a lugar un número llamado Kua. En función de este número veremos si pertenecemos al grupo occidental o al grupo oriental, y en función del grupo veremos por fin nuestras direcciones.
El cálculo del número Kua
Este cálculo es distinto para hombres que para mujeres, así que según te corresponda sigue la siguiente fórmula:
- Para el hombre: escribe las dos últimas cifras de tu año de nacimiento, después súmalas hasta reducir el resultado a un sólo dígito. Es decir, si al sumar te da un número superior a diez como por ejemplo el 21, tendrás que sumar el 2+1=3. Después resta el número que te ha dado al 10. El número resultante es tu número Kua.
Supongamos un hombre que ha nacido en 1947. Escribirá en el papel la cifra 47, después la sumará 4+7=11, tendrá que volver a sumar para reducir la cifra a un sólo número 1+1=2. Después ejecutará la resta 10-2=8. El número ocho es su número Kua.
Existe una excepción en este caso. Si tu número Kua es el 5, deberás usar el 2. - Para la mujer: escribe las dos últimas cifras de tu año de nacimiento, después súmalas hasta reducir el resultado a un sólo dígito. Es decir, si al sumar te da un número superior a diez como por ejemplo el 21, tendrás que sumar el 2+1=3. Después suma al número que te ha dado un 5. El número resultante es tu número Kua.
Supongamos una mujer que ha nacido en 1970. Escribirá en el papel la cifra 70, después la sumará 7+0=7. Como ya tiene un sólo dígito pasaremos a la siguiente operación, sumarle un 5. 7+5=12. Como le ha quedado un número de dos dígitos tendremos que reducirlo a uno, 1+2=3. Así pues el 3 es su número Kua.
Existe una excepción en este caso. Si tu número Kua es el 5, deberás usar el 8.
Ahora que ya tenemos nuestro número Kua comprobaremos a qué grupo pertenecemos y cuales son nuestras direcciones favorables y desfavorables:
Grupos
- Grupo occidental: pertenecen a este grupo los individuos cuyos números Kua sean 2, 6, 7, u 8.
- Las direcciones favorables son: O, S0, NO, NE. Las direcciones desfavorables son: E, SE, N, S.
- Grupo oriental: pertenecen a este grupo los individuos cuyos números Kua sean 1, 4, o 9.
- Las direcciones favorables son: E, SE, N, S.Las direcciones desfavorables son: O, S0, NO, NE.
Hay que decir que dentro de las direcciones favorables, hay una que nos es más propicia. Ella es la correspondiente al orden de nuestro número Kua. Ejemplo: si nuestro número Kua es el 3, pertenecemos al grupo oriental donde la dirección más propicia nos es el SE. Si nuestro número Kua es el 8, pertenecemos al grupo occidental, donde la dirección más propicia para nosotros será el NE.
El cuadrado mágico
Una vez que ya sabemos cuales son las direcciones más favorables y menos favorables para nosotros en nuestra casa, edificio, o habitaciones, etc... seguiremos la plantilla del cuadrado mágico de abajo de la siguiente manera:

Realizaremos un dibujo de la planta de nuestra casa o nuestra habitación o lo que queramos mirar. El centro de la casa o de la habitación, corresponderá al centro del cuadrado, y dividiremos el lugar en una cuadrícula como la de la plantilla. Una vez hecho esto, con la ayuda de una brújula y situándonos en el centro de la casa o habitación comprobaremos qué lugares nos son propicios y cuáles no.
Consejos
- Orientar nuestra puerta principal a nuestras orientaciones favorables.
- Evitar realizar ningún tipo de trabajo o responsabilidad hacia nuestras orientaciones desfavorables. Procura no tener la mesa de tu despacho o de estudio hacia ellas, sino hacia las favorables.
- Evita dormir con tu cabeza hacia una de tus orientaciones desfavorables.
Procura hacer todas las actividades diarias hacia tus orientaciones favorables